La viajadera

¿Estás listo para recorrer el mundo?

¡Viajar! En un primer momento pareciera ser algo fácil, actividad que a muchos les encanta y que nadie o casi nadie se resiste cada vez que se tenga la oportunidad, por lo que entonces parecen estar de más algunas guías con tips o consejos, pero aunque sea importante tener la disposición y un espíritu aventurero es necesario tener en cuenta, en todo momento, que las diferencias culturales, maneras de pensar o ideologías que se encuentran por todos lados, aunado a diferencia de religiones o razas, crean una serie de complejos que mezclados con la inexperiencia de un viajero novato, pueden llevar a la que se supone la aventura más grande de todas, a un fracaso que deje un mal recuerdo del viaje.

Para viajar, más importante que hablar el idioma local y medir el tiempo para cumplir la agenda prevista de sitios por visitar, es una actitud humilde, imprescindible ser abierto ante cambios y todo lo que se encuentre en el camino, pues en el mundo hay tantas personas tan diferentes que es probable que las cotidianidades de algunos choquen con nuestros principios o estilo de vida y que de una forma u otra parezcan desagradables.

Estos son solo algunos consejos que una viajera puede dar para aquellos que por fortuna se sienten listos para emprender una nueva página de aventuras en su libro de experiencias personal:

  • Crea una bitácora de viaje: Lo que diferencia a un viajero de un turista es que el primero toman lápiz y papel y anota todo lo necesario para hacer de ese momento algo inolvidable, el segundo toma fotografías y vídeos para inmortalizar cada instante. Tiempo después, cuando se está a kilómetros de distancia de ese lugar revivirán algunos recuerdos cuando con las imágenes conservadas, pero cuando se lee la bitácora del viaje se podrá recordar todo el panorama.

 

  • No todos nacieron para ser “mochileros”: Es una manera bastante económica de conocer muchos países, además de ser la más real, pero para viajar de este modo se deben dejar de lado algunas comodidades a las que se está acostumbrado, quizá las estancias no sean las mas cómodas, no se disfrutará de los platos más exclusivos, pero probablemente se conocerán personas que estén en la misma disposición de conocer nuevos lugares sin darle mucho valor a los detalles.

 

  • Viajar con lo indispensable: Por más tiempo que dure la estancia en otro lugar no se necesitará más que un par de mudas de ropa cómoda, ropa interior suficiente, dos pares de zapatos y alguna prenda para abrigar, nada más incómodo que cuando el equipaje es más grande que las expectativas sobre el viaje.

 

  • Viajar con calma: Viajar no se trata de cumplir objetivos, juntar frenéticamente sellos en el pasaporte para comprobar que se estuvo allí. La verdadera forma de conocer un lugar, la cultura y las personas que hacen vida en el lugar, es pasar el tiempo suficiente como para llenarse de su esencia. 

 

  • Las personas que se topan en el camino harán del viaje una experiencia única: El objetivo de todo turista es conocer aquellos espacios destinados para viajeros, cuando se viaja es interesante interactuar con las personas autóctonas de cada lugar, hacer algunas actividades tradicionales de los habitantes del lugar.

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