La viajadera

Taguay: «Pueblo pa’ bueno»

 

«Si dicen que Guárico, geográficamente es el corazón de Venezuela, entonces nosotros somos los latidos de ese corazón» aseguran con una enorme sonrisa los habitantes de Taguay, un pueblo localizado al sur del estado Aragua en la frontera con el estado Guárico de Venezuela.

Es de admirar el sentido de pertenencia, el arraigo de lo suyo y las ganas de crecer como sociedad el que brota por los poros de todo aquel que hace vida en la localidad.

Con el apoyo de diferentes ONG la comunidad trabaja en un bonito proyecto el cual busca hacer trascender su historia local, su cotidianidad, sus riquezas naturales, su simpática gastronomía como por ejemplo los fulanos «plátanos picarones» que me hicieron salir corriendo a buscar papel y lápiz para anotar la receta inmediatamente que los probé.

Si me preguntaran que es lo más valioso de ese lugar sin pensarlo dos veces diría que su gente, es gratificante ver todas esas sonrisas juntas esperando por aquellos que se animan a escuchar la historia de su pueblo, la cual es contada de generación en generación hasta llegar a los oídos turistas que recorren sus calles, calles que hace cientos de años fueron la arteria principal  que conectaba la zona de los llanos con las principales ciudades, cuna de grandes actividades comerciales para la época, como Ocumare o la lejana Caracas.

 

Sus calles fueron escenario de algunos aconteceres históricos que junto a muchos otros marcaron la trascendencia de su historia regional. La calle Bolívar, que curiosamente es la que bordea al pueblo y no es la principal, vio pasar a hombres como José Tomás Boves o hasta el mismo ex presidente Juan Vicente Gómez, junto a Eloy Tarazona su mano derecha, en busca de reses para su finca ganadera.

Los lugareños en pro de darle vida turística al lugar han creado rutas guiadas que atraviesan de cabo a rabo el pueblo y que por supuesto incluyen una parada debajo de un majestuoso árbol que les ha dado sombra por más de doscientos años y que como cada esquina, tiene una historia propia digna de escuchar, la visita a la casa más antigua de la zona la cual está por convertirse en patrimonio, deleitarse con los deliciosos productos caseros que hacen para consentir a todo el que los visita. (Cuando prueben el vino de parchita, por ejemplo, sabrán de que les hablo).

La plaza Bolívar del pueblo es como si fuera el patio central de una gran casa, todas las personas se conocen, todos son amigos, los abuelos se agrupan en las tardes a echar cuentos al que se le acerque y por supuesto nunca falta el protagonista de toda reunión de veteranos, un juego de dominó.

En mi recorrido tuve la suerte de presenciar el ensayo de la orquesta del pueblo, curiosos niños de unos 8 años de edad aproximadamente hacían retumbar las enormes paredes de la iglesia, el único lugar que le ofrece mayores comodidades para ensayar en toda la localidad. Con finos instrumentos entonaron melodías que sin duda deleitaron a todos los afortunados asistentes que no paramos de aplaudir y tomar fotografías desde todos los ángulos posibles.

Todo el recorrido lo disfruté tanto como el cierre de la ruta, una parejita de vecinos de unos 9 años se adueñaron del patio central de «Casa Taguay», (donde les conté que me deleité con los famosos plátanos picarones), bailaron una pieza de joropo tocada en vivo como ningún profesional del baile lo haría, en minutos el patio se llenó de zapateos sincronizados que seguían la seña del arpa, cuatro y maracas que amenizaba la reunión.

Apuesto que muy pocos de los que lean esta entrada no han ido o siquiera escuchado de Taguay «pueblo pa’ bueno» como ellos mismos aseguran y como ahora yo confirmo, queda a unas 2 horas de Caracas cerca de Altagracia de Orituco, vayan, caminen sus calles, bañense en el río, disfruten sus posadas, sean inspirados como yo por decenas de personas que creen en esta tierra fervientemente y que si no tienen azúcar para el juguito de bienvenida, preparan el mejor papelón con limón que puedan.

Ellos piensan en todo y  ni el internet intermitente es una limitante para ellos, si quieres saber más sobre Taguay visita: ecoturismotaguay.wordpress.com o para información adicional ecoturismotaguay@gmail.com.

Una vez más gracias por el aporte de ideas, soluciones, motivación y demás recursos a las ONG que hacen vida en proyectos como este y muchos otros. Por supuesto gracias por la invitación de la Fundación Tamayo. http://www.fundaciontamayo.org.ve

Fotografías y texto por: Diana Carolina Beltrán

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